Una opción es un contrato derivado que le otorga el derecho, pero no la obligación, de comprar o vender un par de divisas a un precio predeterminado (precio de ejercicio) en o antes de una fecha específica (fecha de vencimiento). Las opciones de compra (call) le permiten comprar; las opciones de venta (put) le permiten vender.
Cómo funcionan las opciones
Las opciones cuestan dinero por adelantado (la prima). Si el mercado se mueve a su favor, puede ejercer la opción al precio de ejercicio y obtener ganancias. Si se mueve en su contra, simplemente deja que la opción expire sin ejercerla: su pérdida se limita a la prima que pagó, que es su principal ventaja sobre los futuros (donde las pérdidas pueden exceder la prima).
Las opciones pierden valor con el tiempo: a medida que se acerca la fecha de vencimiento, pierden valor si el mercado no se ha movido a su favor. Esta pérdida de valor por el tiempo significa que necesita que el mercado se mueva lo suficientemente rápido como para compensar la prima que pagó.
Usos comunes
Los operadores utilizan las opciones para cubrir posiciones (proteger ganancias o limitar pérdidas en otras operaciones), especular sobre la dirección del precio o generar ingresos. Las opciones de compra son apuestas alcistas; las opciones de venta son apuestas bajistas. El costo inicial limitado las hace atractivas para la especulación cuando se espera un gran movimiento pero se desea controlar el riesgo a la baja.
Riesgos clave
Las opciones son complejas e implican una sincronización precisa. Debe acertar tanto en la dirección como en el momento; un movimiento en su dirección que llegue después del vencimiento no tiene valor. Los costos de transacción, incluidas las primas y las comisiones, se acumulan si opera con opciones con frecuencia, y son sensibles a la volatilidad: las oscilaciones repentinas del mercado pueden borrar rápidamente el valor o generar ganancias inesperadas.







