Una posición corta es una apuesta a que el precio de un activo caerá. Para abrir una posición corta, usted pide prestado un activo a su bróker —normalmente un par de divisas— lo vende al precio actual y espera comprarlo de nuevo más tarde a un precio más bajo. La diferencia entre el precio de venta y el de compra, menos los cargos de interés y las comisiones, es su beneficio.
Cómo Funcionan las Posiciones Cortas
Ejemplo: usted vende en corto EUR/USD a 1.1000, esperando que baje. Pide prestado el par a su bróker y lo vende. Si el precio cae a 1.0900, lo recompra y lo devuelve, obteniendo una ganancia de 100 pips (menos los costes de préstamo). Su bróker cobra intereses diarios sobre el activo prestado, que se suman a sus costes.
Riesgo vs. Recompensa
Mientras que una posición larga —comprar primero, vender después— limita su riesgo a su inversión inicial, una posición corta tiene un riesgo teóricamente ilimitado. Si el precio sube en lugar de bajar, usted debe recomprarlo a un precio cada vez más alto. Un pico de precio rápido puede obligarle a cerrar con una pérdida sustancial. Las posiciones cortas requieren una estricta disciplina de stop-loss y un plan de salida claro.
Cuándo Usan los Traders las Posiciones Cortas
Las posiciones cortas son valiosas para cubrir una cartera larga o para obtener beneficios en mercados en declive, especialmente durante la incertidumbre económica o el sentimiento negativo hacia un par de divisas.







