Un Contrato de Futuros es un acuerdo estandarizado para comprar o vender un activo a un precio predeterminado en una fecha específica en el futuro. Estos contratos se negocian en bolsas reguladas, lo que permite a los traders especular sobre los movimientos de precios o cubrir posiciones existentes sin poseer el activo subyacente.
Cómo funcionan
Los contratos de futuros especifican cuatro elementos clave: el activo subyacente (materia prima, instrumento financiero o índice), el tamaño del contrato (cantidad), la fecha de vencimiento y el precio acordado. La bolsa garantiza el cumplimiento del contrato, eliminando el riesgo de contraparte.
Usos para los traders
Los traders utilizan los futuros para especular (beneficiarse de los movimientos de precios), para cobertura (protegerse contra cambios adversos en los precios) y para beneficiarse del descubrimiento de precios (los mercados de futuros a menudo se mueven por delante de los precios al contado). El apalancamiento permite a los traders controlar grandes posiciones con un capital mínimo.
Riesgos clave
El apalancamiento magnifica tanto las ganancias como las pérdidas. Los rápidos cambios de precios pueden resultar en pérdidas significativas. Los traders deben mantener un margen suficiente o enfrentarse a una liquidación forzosa. A diferencia de las opciones, los futuros son obligaciones: las posiciones no se pueden abandonar ni reducir pagando una tarifa.
Comparación con instrumentos similares
| Instrumento | Tipo | Mercado | Obligación |
|---|---|---|---|
| Futuros | Estandarizado | Negociado en bolsa | Obligación |
| Opciones | Derecho opcional | Negociado en bolsa | Opcional |
| Contratos al contado | Entrega inmediata | Mercado al contado | Obligación |







